Ibn Jaldún (1332 - 1406)

Ibn Jaldún, considerado el más grande historiador árabe, también conocido como el padre de la ciencia social moderna y de la historia de la cultura. Nacido en Túnez proveniente de una familia devota e influyente, su primera educación se caracterizó por el estímulo intelectual que este tipo de influencia otorgaba. En 1349 la Muerte Negra golpeó Túnez  tomando consigo a su madre y su padre, así como a muchos de sus profesores. Consecuentemente estaba luego ansioso de dejar atrás la soledad de Túnez y trasladarse a Fez, el centro neurálgico de la vida política y cultural del norte de África. Pero, Ibn Jaldún era un espíritu inquieto, y pasó años desplazándose de una ciudad a otra en el mundo musulmán, de un cargo político a otro.

En 1375, abrumado por la soledad y cansado ​​de la política, Ibn Jaldún se estableció con su familia cerca de la moderna ciudad de Frenda en Argelia y allí escribió su obra maestra, el Muqaddimah. Lo que pretendía ser una historia universal de los árabes y los bereberes, se desarrolló hasta el punto de convertirse en una filosofía de la historia. El estudio sucesivo sobre la naturaleza de la sociedad y los cambios sociales lo condujeron a desarrollar lo que hoy consideramos una nueva ciencia de la cultura.

Como parte de esta nueva ciencia, Ibn Jaldún se planteó analizar objetivamente los problemas económicos y mostrar las consecuencias de las diversas políticas. Él pensaba que se podía demostrar científicamente que todo lo que nos ha sido entregado por Dios representa la mejor política social, y que esto era la consecuencia natural del hecho de que los principios económicos y los fundamentos de la buena vida eran ambos creaciones de Dios. Estas leyes establecían que al Estado competen algunas funciones limitadas: defender a la comunidad contra la injusticia y las agresiónes, proteger la propiedad privada, prevenir el fraude en el intercambio entre ciudadanos, supervisar el acuñamiento o emisión de la moneda para salvaguardarla, y ejercitar un sabio liderazgo político.Denunció los impuestos elevados y la competencia entre el gobierno y el sector privado, ya que eso bajaba la productividad, acababa con el incentivo de la gente para el trabajo duro, y finalmente arruinaba al estado.

Fuentes: “The Political Economy of the Classical Islamic Society” by Imad A. Ahmad, and Ibn Khaldun's Philospohy of History by Mushin Mahdi (University of Chicago Press, 1971).